Babbo Natale... en la vigilia de Navidad
Al final no hicimos plan especial para la vigilia de navidad, entre otras cosas porque Ilona ha estado un poco agripada, pero el plan al final no pudo resultar mejor... en Strudá tienen para esta noche una iniciativa hermosísima que es la de facilitar que Papá Noel vaya a las casas de los vecinitos a llevarles los regalos. Los papas consignamos los preciados deseos en la mañana y en la noche un Papá Noel en auriga romana tirada por un veloz corcel y acompañado de una banda que toca villancicos llega a timbrar a la casa de cada uno de los niños inscritos (es la versión local del hombre de barba blanca en un trineo que desciende por la chimenea y lleva regalos a todos los chicos).
El viernes le dijimos a Laia e Ilona que Papá Noel había llamado a Julio, que era posible que este año empezara su recorrido navideño en Strudá y que quizá tendría tiempo de saludarlas, que debían esperarlo atentas. Laia manifestó su incredulidad pues recuerda al menos dos navidades en que le ha estado a la caza infructuosamente, pronosticó que eso no ocurriría que el llegaría de afán y dejaría los regalos.
Imaginen la cara de Laia cuando empezamos a sentir la música, cuando salimos al balcón y vimos que venía un desfile extraño por la calle, cuando sonó el timbre… Ilona dormía y la tuve que alzar en brazos y arropar con una cobija mientras Julio volaba por las escaleras con Laia… Dos paquetes de juguetes venían con un sonriente Babbo Natale que intentó confirmar el nombre de las destinatarias, ‘no, lo siento, esto no parece ser para estas princesas…, repíteme los nombres, confirmemos, SI! Disculpas…”, pasa el susto, todos reímos, las niñas abren los ojos como platos, no se lo creen, dan besos, se dejan tomar fotos… acompañamos a Babbo Natale a su carroza, lo despedimos, nos arrojan dulces, todos aplaudimos, han salido a la calle todas las viejitas que son nuestras vecinas… todas ríen y sonríen…
Entramos en casa de Antonieta para abrir los paquetes, todo les gusta, todo son risas… Ilona, aun no termina de entender lo que pasó, ni siquiera le importó que Babbo Natale le trajera un carro en lugar del computador de la Barbie que había decidido pedir hace un par de días, “Babbo Natale se equivocó, pero no importa me sirve un carro que se convierte en helicóptero para pasear las muñecas”… Laia insiste en que Babbo Natale tiene la misma voz de Valerio… (un amigo que es también el pastor en el pesebre viviente y bueno, que efectivamente ‘se parece’ mucho a nuestro Babbo Natale), o al menos sus ayudantes son de mentiras ’te aseguro mamá que vi. como uno de ellos se quitaba y se ponía la barba!…, “lo que no entiendo es como hicieron para saber lo que yo quería?”
Es tan fácil conseguir una sonrisa en los niños… es tan fácil creer cuando se tienen 3 y 5 años!


2 Comentarios / Comments:
Que historia tan linda!!!
Princesitas, atesoren estos recuerdos en su corazón y en su memoria, de la ingenuidad de su infancia para que las acompañen siempre porque no tienen precio.
Un beso.
Carmenza y Paula
Gracias por conservar la magia y el espìritu que une a los hombres en cualquier edad, esa maravilla del amor hecha realidad, que se recuerda en cada Navidad
Gracias por hacer posible que los hilos invisibles de la amistad sean cada dia mas perceptibles.
Gracias por existir y rescatarnos de la rutina.
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